Mi color, y mis curvas te dejan en silencio, sin pensar, sin poder resistirte.
Dices que las curvas de mi cuerpo son delicadas y armoniosas, que mi escote es suave y candente, que mis besos son profundos y ardientes.
Me preguntas si me besas bien, si, lo haces bien, movimientos húmedos y circulares. Hasta que mi columna es un arco perfecto de placer.
La dureza de nuestros cuerpo, nos hace sentir vulgar, spicy, mundanos, soberbios.
La indiferencia es la esencia de mi ser, no quiero atraparte, no me corresponde, no tengo celos, no tengo compromisos, no tengo ganas de dolor. Somos así. Y me gusta.
Puedes seguir siendo tú, yo, seguiré así mismo...a veces aquí, y un poco allá.
Contar con tu cariño cuando lo necesite, y más aún cuando quiera algo más de tí.
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