Estoy aquí para contar mis secretos, para destaparte la espalda y para fingir que te quiero.
No es quiero y no puedo dice Nash scrach, es que puedo y lo he hecho.
Verme desnuda sin secretos es tu anhelo, agarrarme de las caderas tu antojo.
No hay más que decir, si es que yo accedo, sólo si es que yo lo hago.
Viernes en la mañana, por fortuna, puedo besarte hasta un poco más tarde.
Eres parte de los secretos de mis hombres. Has estado aquí.
Me complaces por cortesía, lo sé. Me engaño a mi misma, lo sé.
Me siento querida, me siento deseada.
Podrás pasar junto a mi cincuenta veces, sin voltearte, sé que te tengo cuando yo quiero.
Ese es nuestro juego. Nada del otro mundo, es muy tuyo, y muy mío.
Sólo te quiero para que me des una noche de tus noches, no quiero vida contigo.
No quiero ver tus defectos ni tus lados oscuros.
Prefiero que sea como sólo nosotros sabemos, sacarnos chispas y compartirnos nuestros cuerpos.
Me olor a caramelo y mi surco de tu espalda.
Nada más que decir sobre ti hoy.
Tal vez, dentro de unas semanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario