Existen dos tipos de personas en el mundo:
1.- Los que son felices, están conformes con la vida, y tienen suerte.
2.- Los que están tristes, y todo ven mal a su alrededor.
Y existe un tercer grupo, donde estamos la mayoría de las personas. Aquí, estamos los que queremos creer en el destino, los que somos extraños, los incomprendidos.
Nosotros, estamos en el límite de cada grupo. Confiamos en la justicia divina y decaemos en cada fracaso, como si fuera más fácil salir de la oscuridad.
Es como la campana de Gauss. Y yo estoy dentro de ella.
Mi trastorno de la personalidad, me impide estar consciente de las simplonas de la vida.
Contra eso es difícil vivir.
Y mis pensamientos automáticos, pueden desaparecer por un tiempo, es más; hasta puedo olvidarme de ellos, todo tranquilo, hasta que alguien me hace sentir que una mujer con rasgos de personalidad límite y exagerados.
Quiero creer en la Ley de la Atracción. En el destino, en la psicología inversa, en que puedo ser otra yo. A veces lo hago...y otras simplemente me dejo llevar.
Me canso. Hasta de mí, me canso.
1 comentario:
bastante cierto lo que dices, pero tengo una gran duda sobre mi y sobre todas las personas que se parecen un poco a mi.
es acaso que somos diferentes, o queremos ser diferentes?
claro, lo primero es lo conciente, lo que se ve, pero lo 2do es el motivo, quizas es simplemente un deseo de separarse del resto, viendo que las masas son una mierda, desligarse de la sociedad...
yo no se quien soy y trato de no clasificarme, aunque ayuda mucho al pensamiento eso.
pero me gusta mas creer en la gente especial, es uno de los filtros para acercarme a las personas, me encanta la gente diferente.
bueno se entiende... aunque me perdí un poco, saludos, mucho tiempo no pasaba por aca
Publicar un comentario