Para que comprometerse. No hace falta.
A mi no...a ti?
Si te veo desprevenido, mejor.
Si te veo acompañado, me hago la tonta y no te miro a los ojos; te busco por el reflejo de los espejos.
Finjo que no existes. Que jamás debió haber existido una milésima de segundo para darte de mi cuerpo. Para compartirme.
Con sufrir no es y es simple de entender; sólo que en las mentes femeninas nos queda un poco de fe, y esperamos y esperamos y esperamos.
Si no tuvieras contigo tu amabilidad, ni tus labios, ni tu sensatez, ni tu manos, simplemente no serías nada. Tendrías más tiempo para ti, y tendrías un segundo de noción de lo que es la soledad.
No quiero pensarte más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario