Que tengo una mirada triste, dice.
Que es como si cargara un gordo e invernal abrigo un día de lluvia, que se empapa de miedos sociales, que me da miedo estar sola y a la vez, me aterroriza la maldad de la gente... por que sé como somos.
Que necesito sentirme querida y aceptada.
Que odio el rechazo y la sensación de ambivalencia. Y ante eso, soy yo quien hace cosas inauditas, y que el resto reprime.
Soy mimada lo sé. No me jacto de serlo.
Que me siento poco querida con tal facilidad, que mi corazón se apretuja cada dos segundos.
Que me alejo de las personas, antes de sentirme como un gusano por el rechazo de ellas.
No soy adorable, lo sé. La gente que es feliz, parece adorable ante los ojos de los amigos y de la familia.
Yo nada más soy yo. Con mi carácter, con mis historias y con mis sueños.
Debería aprender a ser feliz así, con mi soledad.
...sí...me gustaría...
1 comentario:
Al parecer aprovechamos la oferta en la misma tienda para comprarnos el abrigo... cuanto pesa eh, cuanto pesa...
Un abrazo =)
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