miércoles, 6 de abril de 2016

Vidrios y lágrimas

afortuNADAmente estoy sola en este lugar. Nadie me pregunta por los ojos vidriosos que tengo. Ni la cara de puta preocupación que traigo.
Estoy mal; sola, abandonada, lejos y con frío.
Tengo claro que es lo que quiero, y que es lo que no.
Me vuelvo dependiente otra vez ahora que no estoy con mi grupo de apoyo, pareciera que eso influye también. Tengo tanta falta de amor y por eso me entrego tanto... soy presa fácil del sufrimiento, y me duele tanto.
Entiendo, ahora, que las cosas no pueden ser como siempre quiero que sean. Lo aprendí y me costó mil llantos de noche, de día, de madrugada y arrodillada, pidiendo clemencia para tanto dolor.
Aprendí que las cosas nunca, nunca son fáciles, y que vivir con dependencia es parte de la vida; pero que sin duda, PUEDO SER FELIZ EN EL CAMINO.
La recuperación la busqué solita. Sin la necesidad, de que otra persona me lo tirara como un escupo en la cara.
Tengo ganas de llorar y resulta que contra todo lo que  digo severamente, me trago todo lo que tengo en la garganta. Ni más ni menos. AfortuNADAmente estoy sola, otro secreto más, para mi lista de secretos.
Tengo aún la cabeza en otra parte, en alguna ciudad del norte, dándole vueltas al asunto, queriendo competir con algo que es imposible competir. Que mierda esta sensibilidad.
Tengo más ganas de llorar que de sentirme feliz, hasta se me había olvidado lo mucho que duele el rechazo, ser segunda, ser mañosa y andar con llantos ocultos por las calles, por lo baños, por donde sea que nadie pregunte. 
Quiero estar bien, volver a ser feliz, con mi sonrisa de cejas levantadas, pero me cuesta tanto creerme que no soy la única que lo pasa mal. Tan egoísta soy? parece que si. Y me sorprendo. 
Hay situaciones que son difíciles para mí. Tengo una gran lista de cosas escritas y en mi mente, de algunas me acuerdo de otras, quiero olvidarme. 
Aprendí a reconocer mis emociones, se cuando estoy triste, cuando estoy enojada, cuando estoy furia y cuando estoy frustrada. La recuperación ha sido parte importante de eso. De conocerme, y aceptarme. 
Aún así, siento que busco las situaciones más complicadas... será a propósito? será coincidencia? Uno siempre puede optar. Pero es tan difícil  ver las opciones cuando se mira siempre y solamente el ombligo. En yoga, hacemos un ejercicio en donde después de estar con la cabeza pegada a las rodillas, hay que levantarse lentamente, vertebra por vertebra, hasta llegar a la cabeza, mirar hacia el frente, y ver más allá del espejo, según mi propio ejercicio espiritual. 













No hay comentarios: