Y ahora quiero irme de tu lado.
No por que no te quiera, ni quiera estar contigo.
Si no, por que ya está demasiado enredado todo.
Tú.
Yo, tal vez no tenemos cabida juntos en el mundo.
Tal vez separados siendo felices por nuestro lado.
Tal vez separados, respirando porque sí todos los días.
No podré esperarte mucho tiempo.
Por que no quiero y no tengo ganas.
Tal vez sería mejor dejar las cosas hasta acá.
lunes, 11 de abril de 2016
Alas para tí.
Ya tengo mi idea formada de ti. Dios! Cómo es que mi mente empieza a trabajar inmediatamente después de algún suceso emocional. Estoy feliz contigo Bonito, solamente por que se que existes, por que se que respiras, que tienes un cuerpo y unos ojos reales y que tuve la oportunidad de mirar. Tal vez por eso los porrazos del amor, me duelen más. Me gusta estar enamorada de tí, y por supuesto que me encanta que estés enamorado de mí. Sí, se puede. Sí podemos estar felices mientras llegamos al camino de la recuperación. Mi washito precioso, yo se que la vida no ha sido fácil para tí... has hecho lo posible para ser feliz, para tener oportunidades para llegar al arcoiris. Pienso que podrías tener síntomas de dependencia también; no poder decir que no, aplazar tus propias necesidades por la de los demás, pensar en el bienestar del resto, tantas otras cosas que yo puedo incluso desconocer. Que es más...desconozco, por que no te conozco completamente. Sólo se que me miras con ojos grandes y misteriosos, algunas veces dudosos, otras veces sonrientes.
Estoy de tu lado en las vicisitudes de la vida, si no hay abundancia de energías del Universo, o bien, si es que la distancia nos separa más y más. Estoy contigo en las noches, antes de dormir, por que pienso en lo mucho que me necesitas sobre todo cuando quieres hablar de ciertas cosas ue nos involucran a ti, a mi, y a nuestros secretos.
Estoy lejos, casi a dos mil kilómetros de distancia de tu corazón y tu del mío. Pero oye bonito, tenemos un mar para nosotros, un pueblo de nosotros; un secreto entre nosotros. Que debe crecer, que debe ser real. Simplemente por que nos lo merecemos.
16
1.- Visitar lugares de mi sur contigo, con mis papas y con mis lluvias.
2.- Vestir de un color parecido al blanco, mirarte a los ojos y decirte que si.
3.- Ser mamá canguro, mega canguro, usar todos los accesorios que usan las mamás mamíferos para estar complacientemente con sus críos.
4.- Dormir contigo, ducharme contigo, besarme contigo y vivir contigo.
5.- Tener el mejor sexo del mundo.
6.- Tener un bello y dulce nidito de amor con una combustión que entibie incluso a las almas más frías del mundo.
7.- Besarte antes de despertar y después de dormir.
8.- Caminar tomados de las manos en la playa, en la calle, en el pasto, en las nubes.
9.- Ver pelis, usar netflix, tomar cervezas y comer pizzas.
10.- Juntar fondos para gastarlo juntos.
11.- Que vengas a vivir conmigo.
12.- Celebrar juntos nuestros cumpleaños y las navidades y los años nuevos.
13.- Me acaricies la cabeza cuando estoy dormida.
14.- Planear viajes y tomarnos muchas fotos.
15.- Volver a nuestro pueblo, a buscar mi esquina.
16.- Bailar para tí.
17.- .... mi lista continuará....
miércoles, 6 de abril de 2016
Vidrios y lágrimas
afortuNADAmente estoy sola en este lugar. Nadie me pregunta por los ojos vidriosos que tengo. Ni la cara de puta preocupación que traigo.
Estoy mal; sola, abandonada, lejos y con frío.
Tengo claro que es lo que quiero, y que es lo que no.
Me vuelvo dependiente otra vez ahora que no estoy con mi grupo de apoyo, pareciera que eso influye también. Tengo tanta falta de amor y por eso me entrego tanto... soy presa fácil del sufrimiento, y me duele tanto.
Entiendo, ahora, que las cosas no pueden ser como siempre quiero que sean. Lo aprendí y me costó mil llantos de noche, de día, de madrugada y arrodillada, pidiendo clemencia para tanto dolor.
Aprendí que las cosas nunca, nunca son fáciles, y que vivir con dependencia es parte de la vida; pero que sin duda, PUEDO SER FELIZ EN EL CAMINO.
La recuperación la busqué solita. Sin la necesidad, de que otra persona me lo tirara como un escupo en la cara.
Tengo ganas de llorar y resulta que contra todo lo que digo severamente, me trago todo lo que tengo en la garganta. Ni más ni menos. AfortuNADAmente estoy sola, otro secreto más, para mi lista de secretos.
Tengo aún la cabeza en otra parte, en alguna ciudad del norte, dándole vueltas al asunto, queriendo competir con algo que es imposible competir. Que mierda esta sensibilidad.
Tengo más ganas de llorar que de sentirme feliz, hasta se me había olvidado lo mucho que duele el rechazo, ser segunda, ser mañosa y andar con llantos ocultos por las calles, por lo baños, por donde sea que nadie pregunte.
Quiero estar bien, volver a ser feliz, con mi sonrisa de cejas levantadas, pero me cuesta tanto creerme que no soy la única que lo pasa mal. Tan egoísta soy? parece que si. Y me sorprendo.
Hay situaciones que son difíciles para mí. Tengo una gran lista de cosas escritas y en mi mente, de algunas me acuerdo de otras, quiero olvidarme.
Aprendí a reconocer mis emociones, se cuando estoy triste, cuando estoy enojada, cuando estoy furia y cuando estoy frustrada. La recuperación ha sido parte importante de eso. De conocerme, y aceptarme.
Aún así, siento que busco las situaciones más complicadas... será a propósito? será coincidencia? Uno siempre puede optar. Pero es tan difícil ver las opciones cuando se mira siempre y solamente el ombligo. En yoga, hacemos un ejercicio en donde después de estar con la cabeza pegada a las rodillas, hay que levantarse lentamente, vertebra por vertebra, hasta llegar a la cabeza, mirar hacia el frente, y ver más allá del espejo, según mi propio ejercicio espiritual.
martes, 5 de abril de 2016
Principita
Y fin.
Cinco de Abril.
Todo y nada.
La facilidad que tengo para amargarme la vida. Tan simple que pareciera que fuera y tan complicada que soy yo, o mi límite mental. Cinco de abril y no quiero que nunca, nunca, este secreto se encontrado por alguien. Es uno de los pocos secretos que me quedan.
Cinco de abril y así como hay cosas que terminan y llegan a su fin; esta historia, está recién comenzando. Me siento mala persona pero Oscar aunque fuera un chanta, decía que uno debe permitirse toda clase de emociones; claro! si son parte de lo que sentimos, hay que asumirlas!
Entonces lo voy a decir nada más. Me siento desconfiada, desconfío de las buenas o posibles buenas intenciones que pueda tener la mujer que tiene un hijo de mi hombre. POR QUE MIERDA, LAS COSAS TUVIERON QUE COORDINARSE DE ESA MANERA ??!!
Pareciera que no coincidimos, al menos, en ese momento. Yo lo quiero y lo adoro con mi corazón; pero después de esto, por supuesto que debo dejar de lado la prioridad de pensar en mí, y de tener la atención en mí. Estoy triste, por que la prueba más concreta de que el mundo no gira en torno a mí; como siempre me lo dijo dospé. Dospé tenía razón, finalmente, las atenciones se comparten y yo que soy tan egocéntrica, me duele no tener lo que solicito.
Nueve meses ha durado esta relación tan intensa y llena de misterios. Eso no es nada si pienso que tal vez, tengan que pasar otros nueve para sacar en limpio alguna conclusión por mínima que sea; por negativa o positiva que sea. No quiero que desaparezca ni que las cosas cambien. Las quiero como están y mejor... controlables y cercanas a mí. No se si parece mal o está bien. Soy sincera conmigo en secreto; así los demás no me juzgan ni me enfrento a la desilusión del amor que Jeypei, tiene por mí. Y es que no quiero que piense que dentro de mi hay pensamientos oscuros, muy oscuros, estoy ocultando una parte importante de mi... que espero que nunca salga de donde siempre debió estar escondida. Me jacto siempre de decir lo que pienso, pero no es cierto. Es sólo una pantalla de mujer ruda que me guardo al bolsillo, cuando ecuaciones de la vida como ésta, me juegan chueco, en donde tengo que poner en juego la critica social o la sinceridad personal.
De cualquiera de las dos maneras, estoy fuera de training en el área emocional. Con Mister Dospé, siempre supe que no lo iba a lograr, pero insistí y morí por dentro. Y la pequeña semillita que puedo tener ahora, es que quiero que perdure como la rosa del Principito. Egoístamente. Dentro de un cubículo de cristal.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


