lunes, 9 de noviembre de 2015

Un día después de la muerte

La cosa es que ya han pasado al rededor de... no sé....tres meses? cuatro? tal vez cinco? nuestra relación fue tan ambigua que no se muy bien cuano comenzó, y por supuesto cuando terminó. El momento en que se fue todo a la mierda, dejandome arrastrada en el suelo no sin antes pedirle al Universo que me deje caer formida eternamente por que creia en esa milésima de segundo que no podría vivir sin él. 
Y Aquí estoy, haciendo muchas pegas a medias para detenerme a pensar en lo corto que es el tiempo y en las escasas oportunidades amorosas que la vida entrega. No se si por ser más ansiosa que l resto o por que simplemente no se leer entre líneas. 
La cosa es la siguiente: 
Estoy embarcada en una pseudo relación que navega hacia un puerto de las escenas de las del Pirata del caribe. Oscuro, tenebroso, lejano, sombrío y con terceras personas algo intimidante.
 "Tal vez el Universo quiere que este sola" me dije una vez después de filosofar sobre el amor. Y claro, es posible, uno no puede bligar a estar con uno mism, y sobre todas las cosas, UNO MISMO no se puede obligar a estar con alguien que no te corresponda. 
Es que además de toda la mezclas de emociones y ansiedades que tenemos dentro; está la de conocerse. 
La cosa, es que según mi conveniencia el Universo me habla y me da pistas sobre el posible camino que debo tomar. Por eso, hoy, estoy como estoy. Dudosa aún. Entre el "será cierto" o el "me habrá visto la cara". Las cosas de la ambivalencia mental ason así...un día si y un día no. Mi cabeza, mi corazón mis acciones, mis deseos y mis tomas de desición son así. Hoy quiero querer, y quiero que me quieran, pero tal vez, la parte dependiente y ansiosa de mi corazón no le imorta cómo sean estas condiciones. 
 


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