Ser impulsivo significa por sobre todas las cosas no pensar muy bien los resultados, ni una, ni dos, ni tres veces.
EL problema de la impulsividad es que a veces las cosas pueden salir muy mal y otras muy bien.
EL riesgo de la impulsividad es que cuando crees que estas en el mejor extasis de un asunto, te patean en el suelo, por que las cosas tienen su riesgo. Como todo en la vida. Resulta que uno no se había dado cuenta de eso. Hasta que empezamos hacer concientes. Nadie más puede saber qué es lo que tengo en el corazón, sin embargo, cuando te hablan de amor y de locuras, uno está en primera fila.
El problema de la impulsividad es que uno piensa solamente en el momento en que decides algo, pero no en el tiempo que viene, no en el tiempo que después de la tormenta viene, no en las reacciones de la gente, no en las consecuencias ni nada que pudiese herir tu corazón. Somos tan esperanzados, que el dolor no existe....en ESE momento exacto.
La impulsividad esta de la mano con el convensimiento propio de que EVERYTHING´S GONA BE OKEY.
Pero...y si no?...siempre está la segunda posibilidad, que evidentemente es la que menos queremos. Y Aquí estoy YO. Quiero que me digan que si, que vamos, que juguemos, que las oportunidades existen, que algo, no se qué esta sobre mi cabeza. Pero, las situaciones son las siguientes: Es tan relativo que la ambiguedad, me mata. Y mi corazón queda revoloteando en las que serían nubes llena de algo que pareciera lluvia. Como mi clima estepárico lluvioso.
La cosa de la impulsividad me tiene ahora mismo, con un boleto en mano, hacia alguna parte en donde no sé que mierda va a pasar. Tal vez de todo, y tal vez de nada. Los pensamientos automáticos siempre vuelven a mi, por que son parte de mi vida. Así es la cosa.
Yo quiero ser la reina de las emocionas, no puedo negarlo, me encanta que el mundo gire entorno a mi, que estén preocupados, que me preguntan, que me abraces y me mimen. Es mi placer más placentero, y por asumirlo y reconocerlo, fui la incomprendida de la vida, hasta que por supuesto esa relación se la llevó el Volcán Calbuco y nunca nada más volvió a su lugar de origen aunque si, harto desatartalada que estaba.
Ahora mi trabajo es reestructurarme, volver a armarme, volver a ser sincera con lo que siento y entender que los demás no tienen y ni van a actuar como yo quisiera. Que la gente miente, esconde omite y tergiversa información... eso es la normalidad de la vida...y por eso..normal people scare me.
jueves, 19 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Un día después de la muerte
La cosa es que ya han pasado al rededor de... no sé....tres meses? cuatro? tal vez cinco? nuestra relación fue tan ambigua que no se muy bien cuano comenzó, y por supuesto cuando terminó. El momento en que se fue todo a la mierda, dejandome arrastrada en el suelo no sin antes pedirle al Universo que me deje caer formida eternamente por que creia en esa milésima de segundo que no podría vivir sin él.
Y Aquí estoy, haciendo muchas pegas a medias para detenerme a pensar en lo corto que es el tiempo y en las escasas oportunidades amorosas que la vida entrega. No se si por ser más ansiosa que l resto o por que simplemente no se leer entre líneas.
La cosa es la siguiente:
Estoy embarcada en una pseudo relación que navega hacia un puerto de las escenas de las del Pirata del caribe. Oscuro, tenebroso, lejano, sombrío y con terceras personas algo intimidante.
"Tal vez el Universo quiere que este sola" me dije una vez después de filosofar sobre el amor. Y claro, es posible, uno no puede bligar a estar con uno mism, y sobre todas las cosas, UNO MISMO no se puede obligar a estar con alguien que no te corresponda.
Es que además de toda la mezclas de emociones y ansiedades que tenemos dentro; está la de conocerse.
La cosa, es que según mi conveniencia el Universo me habla y me da pistas sobre el posible camino que debo tomar. Por eso, hoy, estoy como estoy. Dudosa aún. Entre el "será cierto" o el "me habrá visto la cara". Las cosas de la ambivalencia mental ason así...un día si y un día no. Mi cabeza, mi corazón mis acciones, mis deseos y mis tomas de desición son así. Hoy quiero querer, y quiero que me quieran, pero tal vez, la parte dependiente y ansiosa de mi corazón no le imorta cómo sean estas condiciones.
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