Sí.
Soy dependiente, lo reconozco y lo asumo.
Estoy en una relación tormentosa...o lo estuve; hoy es uno de esos días en donde reniego de todo.
La vida es un ir y venir de emociones pero para ser Borderline es mucho más que eso. Más bien bajadas, subidas y más bajadas.
Todo huele mal, y todo parece imperfecto. Soy dependiente de un hombre que no ama como yo siempre espere. Sólo hay un lugar en el piso de mi casa en donde nos llevamos bien, y tan bien, que nos hacemos uno.
Ser dependiente significa perder la cabeza y el corazón para uno mismo. Significa llorar de noche o de día, perder meses, incluso años de tu vida, pensando en que no puedes vivir sin esa persona.
A veces, uno cree que va a estar todo bien, que todo va a pasar, que las promesas se van a cumplir y que el malestar emocional finalmente será felicidad sincera. Pero no, eso nunca se pasa.
Uno ruega, y pide por favor, por favor, quiero tu amor, Por favor, ven a estar conmigo. Por favor prefiereme a mi. POR FAVOR.
Cómo es posible que nuestra mente nos juegue tan chueco? Qué nuestro amor propio esté escondido en algún lugar muy lejano como "Far, Far Away"?
De día creo ideas, creo oraciones para decir en los momentos precisos; pero de noche ésta persona se duerme y no sabe de tormentos sentimentales. Los fracasos emocionales duelen, y duelen mucho y habemos personas que nos duelen mucho más.
Ser dependiente significar poner el poder en el otro, el de desición, el de amor, el de respeto. A ti, ya no te queda nada.
Ser dependiente es ir y volver. Terminar y volver a empezar.
Ser dependiente es creer en las mentiras.
Ser dependiente es perder autonomía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario