Quiero pedir un deseo. Un deseo de amor. Nunca he pedido uno, creo. Puede que lo haya tenido pero sin darme ni un portazo en la cara. Voy a cerrar los ojos, y a decir justo lo que dice mi corazón angustiado.
Extraño tu cuerpo, porque te vas. Porque no eres mío ni de nadie, ni siquiera de tu mamá, ni de tu hijo. Nuestro tiempo ha tenido un avance juntos. Mi apretón de brazo te quedó claro, aceptaste pidiendome una segunda tal vez. Y mi pregunta más cerrada, fue que por qué no intentamos estar juntos, así, como personas de día, normales, tentadas, hambrientas. Te tomé de la mano y te di un beso.
Has logrado decirme que me quieres, que me has extrañado y me has dicho en claves que te gusta estar conmigo. Incluso, algo sobre una criatura. Yo, te quiero. Y si, quiero estar contigo, no quiero extrañarte, no quiero soñarte, ni llorarte en secreto.
Opto por mi salud mental, por mi felicidad, y quiero mi deseo.
Tengo mis condiciones eso si... por que despues de todo, me encanta tenerlo todo bajo control. Eres parte de ese mundillo.
Quiero, quiero, quiero, quiero, QUIERO, QUIERO, QUIERO.
Y un día sueño con que vengas a mí, medio dormida y me provoques con un beso. Y tengamos un sueño en común.
Me voy a dormir sonriente hoy, por que ya pronto, tendre mis besos propios de ti, sobre mi cuerpo, y mis labios. Tanto tiempo y tan pocas lineas tiradas sobre nuestras vidas.
Habrá que empezar por algo. Y en este preciso momento, quiero que la energía solar esté de mi parte y de mis astros de mi signo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario