No quiero preguntar si es que te han visto.
Mucha gente ya sabe lo suficiente, para sentirme avergonzada de lo que siento y de lo pretendo.
Quieres a una mujer que sale de tus prospecto: es gorda, puta y se viste mal.
Me has dicho que soy rica; rica, es un concepto muy amplio y muy frívola a la vez: soy rica qué? rica de sabroza, rica para follar? rica por que otros me miran? rica por mi escote?
No quiero preguntar, por temor a respuestas con flechas, que un sí, me mandaría directo al carajo; por que volvería a insitir en saber más, y no quiero.
Las mujeres somos extrañas, y las de mayo más aún; que no quiero, pero me muero por saber; que no quiero mandar todo a la mierda, por que que también tengo mis necesidades, y entre ellas, estás tú; no por tu belleza exótica, no por tu voz de ultratumba, no por tus abrazadores brazos, no por tu ojos sonreidores; es simplemente por costumbre a tu sexo.
Que qué tanto me interesa que te beses con alguien más?, la verda; mientras no me hagas pasar un oso de aquello, no me va. Lo que quisiera sería que aun así, me siguieras prefieriendo y por supuesto, buscando para lo que siempre hemos hecho a escondidas; los amantes pueden durar mil años, con la misma candecencia.
Y sabes qué es lo mejor de todo? es que podría seguir buscandote para que me des esa parte tuya que tanto me gusta; ni atención, ni cariño, ni ternura, ni comprensión. Sólo besos y un poco más. Así es como siempre funcionó, y podría seguir funcionando, si mi coqueteo intenso aún te llama la atención.