Agitada no che la de ayer.
Copas, cigarros, risas y tú.
No necesito nada más que un poco de atención.
Comenzó todo con tanta insignificancia.
Los demás deben creer lo que les digo,
o al menos, lo que intento que me crean.
Cuando ya daba por terminada la noche
y me despedia de mis recuerdos; te veo
y todo...recién comienza.
El juego de no conocernos, me provoca.
Me provoca la noche,
me provocan tus labios,
me acaricias la pierna y me provocas.
Tus frases inconclusas me confunden,
me descompensan,
me aturden,
me enloquecen,
me provocan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario