Los piercing y tatuajes son unas de las pocas maneras, si es que no es la única, de reconocer al cuerpo tangible como propio; de contarle al resto que lo que ven además de tu cuerpo, tú haces lo que te de más placer con él.

El primer piercing que obtuve, fue total y absolutamente azaroso. Hace aproximandamente dos años fui a una fiesta y me lo gané; jamás he vuelto a ganarme algo con tanto estilo como esta perforación. Decidí ese lugar de mi cuerpo por que como universitaria en práctica debía estar en un lugar estrategico; que no sea muy visible para que me obligasen a sacarlo.

Hace un par de meses, comencé a tomar clases de Danza Árabe, poco a poco he ido adquiriendo ciertas habilidades que están relacionadas con los sensuales movimientos ondulantes; gracias a la danza, he mejorado vicios posturales, se me ha afinado la cintura y puedo ver algo más de firmeza. Ahora, estoy conforme con mi abdomen, y decidí hacerme una perforación en el ombligo. Este me gusta por que lejos es de lo más sexy; depende mucho del vientre y del tamaño del ombligo pero en general, se ve bien.
Tengo un pequeño tatuaje en el hombro izquierdo, un tiempo estuve muy orgullosa de él, por que hay que tener cojones para mutilarse, aunque sea un porcentaje ínfimo. Ahora lo miro, y quisiera tener otro diseño, algo más relacionado conmigo. Hacerme otro, siempre está en mi mente, pero la verdad es que también me gusta mi cuerpo en su pureza máxima. Si opto por esta opción, tal vez me decida por algo en la espalda cerca de la escápula, la cadera o la baja espalda.
Entre los tatuadores y los piercier el mito urbano, dice que si te tatúas o perforas... siempre tendrás la intención de hacerlo nuevamente. Tal vez sea cierto, tal vez no.
1 comentario:
Mi primer piercing me lo hice hace más de 10 años, ya no lo tengo, después tuve por 5 años uno en la nariz. Lo más heavy fué hace más o menos 5 años, yo estaba muy triste y cagada de onda por un hombre y fuí a hacerme 6 perforaciones en la oreja, de una vez, creo que necesitaba sentir algo que me sacara de ese estado, yo sin decir nada y el tipo que hacía las perforaciones, clavó las agujas, me miró y me dijo: ¿pero qué te han hecho mujer?
Y los tatuajes, tengo tres, proximamente espero unir dos de ellos mediante otro tatuaje. Los tengo ahí para recordar cosas que no debo volver a hacer.
Saludos
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