Depender de los
demás, me parece mas bien una perdida de tiempo. Que es eso de no salir por que no tengo con quien ir, que es eso de
bancarse malos ratos y decirlo por que alguien se puede molestar. Basta, ya fue suficiente.
lo
ultimo que me ha dicho mi terapeuta es que reaccione, siempre que sea necesario, como mi otro yo. La que no tiene fobias sociales, la que se lo toma con humor y la que puede ser total y absolutamente permisiva consigo misma. Y lo hice.
Reaccionar
comprensivamente ante una negativa no fue fácil, pero aun
así no habla mal de mi.
Pensé: " yo, tengo ganas de ir a esa fiesta. Seguro me encuentro con alguien, si ella no quiero, por que me voy a volver a mi casa, me veo demasiado bien para irme... seria injusto." Y así lo hice, me di la vuelta, pague la entrada y listo. Ni siquiera esperaba encontrar al amante, o tal vez sí, en el subconsciente.
Me encontró tan bonita, y yo creo que simplemente era la seguridad que me
invadía.
Bailamos, nos coqueteamos, nos besamos y nos fuimos juntos. Vaya que lo disfrute. El que dice, que cae
facilmente en mis redes; sea como sea, las cosas son claras para nosotros, y ese no es el tema, a mi me gusta así.
Ahora puedo decir, que me ha gustado esto de ser independiente de la
compañía de los demás. De lo que dicen, de lo que piensan y de lo que hacen.
Ahora soy yo. Y quiero recuperar esas actitudes de la otra yo. La que defiende las toma de
desiciones.
Ahora soy yo la mujer de las caderas firmes.