Palito.
Palito, palito.
palito palito, palito.
Palito, ve.
Ve.
Así me enseñaste a contar cuando los malditos pensamientos automaticos invaden mi cabeza; esta cabeza que a veces está llena de pajaritos y otras veces, tan llena de mierdas.
Más mierdas que cosas con olor a orquideas; pero tú eso ya lo sabes, que más puedo decir, cuando ya te he contado las historias más extravagante de mi vida; desde el comienzo de mis caprichos hasta el golpe más bajo que he resibido hace un par de años.
Me quieres así.
Yo lo sé, lo siento en tus besos, en tus mojaditas de labios, en tus frases del vicentenario, en tus discos rayados.
En esos discos que dicen a lo lejos alguna canción cantada con una gran dulce voz, y tonos de soul.